Franco Camus Franco Camus Contame tu proyecto

Desarrollo de software a medida

Software hecho para cómo trabajás, no al revés.

Construyo sistemas, integraciones y automatizaciones para negocios que ya se quedaron cortos con las herramientas genéricas — esas donde tu proceso real no entra y terminás resolviéndolo con planillas y pasos manuales.

Respondo personalmente. Si tu caso se resuelve mejor con una herramienta que ya existe, te lo digo.

Qué construyo

Cuatro formas de sacarte trabajo de encima

Todo empieza igual: un proceso que hoy depende de que alguien se acuerde de hacerlo.

01

Sistemas internos

El panel que tu equipo usa todos los días: pedidos, clientes, producción, lo que sea que hoy vive repartido entre planillas y la memoria de alguien.

02

Integraciones

Que tus herramientas se hablen entre sí. Que lo que se carga en un lado aparezca en el otro sin que nadie copie y pegue.

03

Automatizaciones

Las tareas repetitivas que hoy ocupan horas de una persona: avisos, seguimientos, informes, cargas de datos.

04

Aplicaciones para tus clientes

Portales, reservas, pagos, seguimiento de pedidos. Lo que tu cliente usa, con tu marca y tus reglas.

Cómo trabajo

Sin sorpresas de alcance ni de precio

PASO 1

Entender el problema

Antes de proponer nada quiero ver cómo trabajás hoy. Muchas veces el pedido inicial no es el problema real.

PASO 2

Propuesta cerrada

Qué se construye, qué queda afuera, en cuánto tiempo y a qué precio. Por escrito y antes de empezar.

PASO 3

Entregas parciales

Lo vas viendo funcionar mientras se construye, no al final. Si algo no era lo que imaginabas, se corrige temprano.

PASO 4

Puesta en marcha

Migración de tus datos, capacitación del equipo y acompañamiento las primeras semanas, que es cuando aparecen los detalles.

Cuándo conviene

A medida no siempre es la respuesta

Un software hecho a medida cuesta más y tarda más que contratar una herramienta que ya existe. Vale la pena cuando el ahorro es mayor que la diferencia — y no antes.

Te conviene si…

  • Tu proceso no entra en ninguna herramienta y lo estás forzando con planillas paralelas.
  • Pagás varias suscripciones que hacen la mitad de lo que necesitás.
  • Hay tareas manuales que se repiten todos los días y crecen con tu facturación.
  • Necesitás que tus sistemas se hablen y hoy alguien copia datos de uno a otro.
  • Lo que te diferencia de tu competencia es justamente ese proceso.

No te conviene si…

  • Lo que necesitás ya lo resuelve bien una herramienta conocida y más barata.
  • Todavía estás definiendo cómo va a funcionar tu negocio: primero conviene probar.
  • Buscás algo para la semana que viene. A medida se construye, no se activa.
  • Nadie de tu equipo va a poder dedicarle tiempo a definirlo y probarlo.

Preguntas

Lo que todos preguntan primero

¿Cuánto cuesta?

Depende del alcance, y por eso no hay una lista de precios: no es lo mismo automatizar un proceso puntual que construir el sistema con el que trabaja todo tu equipo. Lo que sí es fijo es el método: primero entiendo el problema, después te paso una propuesta con precio cerrado. Si el número no cierra, no empezamos y no te costó nada.

¿Cuánto tarda?

Una automatización o una integración puntual se mide en semanas. Un sistema completo, en meses. En la propuesta va el plazo por escrito, con entregas parciales para que no tengas que esperar hasta el final para ver algo funcionando.

¿De quién es el código?

Tuyo. Se entrega con su repositorio y su documentación. No quedás atado a mí para poder seguir: si mañana querés que lo continúe otra persona o tu propio equipo, puede hacerlo.

¿Qué pasa después de la entrega?

Acompaño la puesta en marcha, que es cuando aparecen los detalles que no se ven en una demo. Después podemos seguir con un acuerdo de mantenimiento y mejoras, o cerrar el proyecto ahí. Las dos opciones están bien y se deciden al final, no al firmar.

¿Trabajás con negocios de cualquier rubro?

Sí, siempre que el problema sea de procesos y datos. Lo que necesito entender es cómo trabaja tu negocio; el rubro lo aprendo con vos en las primeras conversaciones.

Hablemos

Contame qué estás resolviendo a mano

Escribime qué proceso te está costando tiempo y te respondo con una primera lectura: si lo veo viable, cómo lo encararía y qué orden de inversión implica. Si conviene resolverlo con algo que ya existe, también te lo digo.