Sistemas internos
El panel que tu equipo usa todos los días: pedidos, clientes, producción, lo que sea que hoy vive repartido entre planillas y la memoria de alguien.
Desarrollo de software a medida
Construyo sistemas, integraciones y automatizaciones para negocios que ya se quedaron cortos con las herramientas genéricas — esas donde tu proceso real no entra y terminás resolviéndolo con planillas y pasos manuales.
Respondo personalmente. Si tu caso se resuelve mejor con una herramienta que ya existe, te lo digo.
Qué construyo
Todo empieza igual: un proceso que hoy depende de que alguien se acuerde de hacerlo.
El panel que tu equipo usa todos los días: pedidos, clientes, producción, lo que sea que hoy vive repartido entre planillas y la memoria de alguien.
Que tus herramientas se hablen entre sí. Que lo que se carga en un lado aparezca en el otro sin que nadie copie y pegue.
Las tareas repetitivas que hoy ocupan horas de una persona: avisos, seguimientos, informes, cargas de datos.
Portales, reservas, pagos, seguimiento de pedidos. Lo que tu cliente usa, con tu marca y tus reglas.
Cómo trabajo
Antes de proponer nada quiero ver cómo trabajás hoy. Muchas veces el pedido inicial no es el problema real.
Qué se construye, qué queda afuera, en cuánto tiempo y a qué precio. Por escrito y antes de empezar.
Lo vas viendo funcionar mientras se construye, no al final. Si algo no era lo que imaginabas, se corrige temprano.
Migración de tus datos, capacitación del equipo y acompañamiento las primeras semanas, que es cuando aparecen los detalles.
Cuándo conviene
Un software hecho a medida cuesta más y tarda más que contratar una herramienta que ya existe. Vale la pena cuando el ahorro es mayor que la diferencia — y no antes.
Preguntas
Depende del alcance, y por eso no hay una lista de precios: no es lo mismo automatizar un proceso puntual que construir el sistema con el que trabaja todo tu equipo. Lo que sí es fijo es el método: primero entiendo el problema, después te paso una propuesta con precio cerrado. Si el número no cierra, no empezamos y no te costó nada.
Una automatización o una integración puntual se mide en semanas. Un sistema completo, en meses. En la propuesta va el plazo por escrito, con entregas parciales para que no tengas que esperar hasta el final para ver algo funcionando.
Tuyo. Se entrega con su repositorio y su documentación. No quedás atado a mí para poder seguir: si mañana querés que lo continúe otra persona o tu propio equipo, puede hacerlo.
Acompaño la puesta en marcha, que es cuando aparecen los detalles que no se ven en una demo. Después podemos seguir con un acuerdo de mantenimiento y mejoras, o cerrar el proyecto ahí. Las dos opciones están bien y se deciden al final, no al firmar.
Sí, siempre que el problema sea de procesos y datos. Lo que necesito entender es cómo trabaja tu negocio; el rubro lo aprendo con vos en las primeras conversaciones.
Hablemos
Escribime qué proceso te está costando tiempo y te respondo con una primera lectura: si lo veo viable, cómo lo encararía y qué orden de inversión implica. Si conviene resolverlo con algo que ya existe, también te lo digo.